{"id":6474,"date":"2025-11-17T03:14:07","date_gmt":"2025-11-17T03:14:07","guid":{"rendered":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/?p=6474"},"modified":"2025-11-17T03:14:07","modified_gmt":"2025-11-17T03:14:07","slug":"desnudo-al-principe-en-el-patio-de-la-asamblea-pero-cuando-el-llamo-a-sus-guardias-ella-se-arrepintio-de-sus-acciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/?p=6474","title":{"rendered":"Desnud\u00f3 al Pr\u00edncipe en el patio de la Asamblea, pero cuando \u00e9l llam\u00f3 a sus guardias, ella se arrepinti\u00f3 de sus acciones."},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"900\" src=\"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/image-212.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-6475\" srcset=\"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/image-212.png 900w, https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/image-212-300x300.png 300w, https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/image-212-150x150.png 150w, https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/image-212-768x768.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Desnud\u00f3 al Pr\u00edncipe en el patio de la Asamblea, pero cuando \u00e9l llam\u00f3 a sus guardias, ella se arrepinti\u00f3 de sus acciones.<br>Cuando Edet regres\u00f3 a la escuela como estudiante transferido, nadie sab\u00eda que pertenec\u00eda a la realeza. Vest\u00eda como todos nosotros. Su uniforme estaba descolorido, sus sandalias parec\u00edan heredadas de tres hermanos mayores, y su rostro siempre estaba empapado de sudor y humildad.<br>Pero lo que ninguno de nosotros sab\u00eda era que Edet no era un estudiante cualquiera. Era el \u00fanico hijo del rey Okon del Reino de Obudu, un poderoso monarca conocido mucho m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de nuestra ciudad. Edet hab\u00eda sido enviado en una misi\u00f3n encubierta para comprender c\u00f3mo viv\u00edan los pobres, para ser humilde y para experimentar las dificultades de la vida cotidiana de primera mano antes de ascender al trono alg\u00fan d\u00eda.<br>Yo era el Prefecto Principal de la escuela y gobernaba con reputaci\u00f3n de ser firme y temido. Hab\u00eda pasado tres a\u00f1os forjando esa reputaci\u00f3n, y no me tomaba las faltas de respeto a la ligera. El primer d\u00eda que Edet regres\u00f3, lleg\u00f3 tarde. Ese fue su primer error, a mi entender. Pero, para ser sincera, lo que realmente empez\u00f3 todo no fue su tardanza. Fue su aspecto al entrar por la puerta de la escuela. Era alto, tranquilo y ten\u00eda una seguridad serena que no necesitaba validaci\u00f3n. No intentaba impresionar a nadie, y aun as\u00ed, destacaba.<br>Desde el momento en que lo vi, algo dentro de m\u00ed cambi\u00f3. Estaba enamorada de \u00e9l. Sus ojos profundos, su voz serena y la forma silenciosa en que pasaba junto a todos, como si el mundo no fuera lo suficientemente r\u00e1pido como para atraparlo; todo me atrajo. Ese mismo d\u00eda, durante el recreo, encontr\u00e9 la manera de encontrarme con \u00e9l a solas detr\u00e1s de la biblioteca de la escuela.<br>\u201cHola\u201d, dije, intentando no parecer nerviosa. \u201c\u00bfEres nueva, verdad?\u201d.<br>Asinti\u00f3.<br>\u201cSoy Amara\u201d, a\u00f1ad\u00ed. \u201cPrefecta mayor de esta escuela\u201d.<br>\u201cDe acuerdo\u201d, dijo simplemente.<br>Esa respuesta me irrit\u00f3, pero sonre\u00ed.<br>\u201cSi alguna vez necesitas ayuda con algo\u201d, continu\u00e9, \u201csiempre puedes contar conmigo\u201d. Me mir\u00f3 y me dedic\u00f3 una peque\u00f1a sonrisa.<br>\u201cGracias\u201d, dijo educadamente. \u201cPero estar\u00e9 bien\u201d.<br>Eso fue todo. Pas\u00f3 junto a m\u00ed como si yo no fuera diferente de los dem\u00e1s rostros en el recinto escolar. Sin cumplidos. Sin ganas de hablar. Sin curiosidad. Solo un rechazo fr\u00edo y respetuoso.<br>Me qued\u00e9 all\u00ed, sinti\u00e9ndome invisible. Ese fue el momento en que mi admiraci\u00f3n se convirti\u00f3 en amargura.<br>Desde ese d\u00eda, lo vi de otra manera. Cada vez que pasaba y no me miraba, me quemaba por dentro. Las chicas empezaron a hablar de \u00e9l, ri\u00e9ndose en clase cada vez que respond\u00eda preguntas o entraba al aula. Y lo peor de todo, sacaba la mejor nota en casi todas las asignaturas.<br>Su nombre se convirti\u00f3 en el nombre que todos mencionaban. El chico que no hablaba demasiado, pero siempre sacaba la mejor nota. El chico que se manten\u00eda impasible sin importar cu\u00e1nto intentara criticarlo.<br>Empec\u00e9 a castigarlo por nimiedades. Llegaba un minuto tarde a la escuela. Hac\u00eda ruido en clase incluso cuando estaba en silencio. No participaba en el aseo matutino. Le di castigos que hicieron que los dem\u00e1s estudiantes se burlaran de \u00e9l. Pero no dijo ni una palabra. Simplemente los cumpl\u00eda en silencio, sin protestar.<br>Cuanto m\u00e1s callado se quedaba, m\u00e1s lo odiaba.<br>Entonces lleg\u00f3 el d\u00eda de la asamblea escolar semanal. Ese viernes por la ma\u00f1ana, el subdirector hizo un nuevo anuncio. Se le pidi\u00f3 a cada prefecto que nominara a un estudiante que hubiera desobedecido o faltado al respeto durante la semana para un castigo p\u00fablico.<br>Sab\u00eda que esta era mi oportunidad. Mi momento.<br>Di un paso al frente con valent\u00eda y se\u00f1al\u00e9 a Edet.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEste chico\u201d, dije lo suficientemente alto para que todos lo oyeran, \u201cme insult\u00f3 ayer detr\u00e1s del bloque SS3 despu\u00e9s de que le diera una advertencia\u201d.<br>Se oyeron jadeos. Los estudiantes se giraron para mirar a Edet.<br>No dijo nada. No se defendi\u00f3. No tembl\u00f3 ni entr\u00f3 en p\u00e1nico. Simplemente avanz\u00f3 con calma cuando lo llamaron.<br>Los profesores se volvieron hacia m\u00ed y me preguntaron qu\u00e9 castigo recomendaba.<br>\u201cD\u00e9jame encargarme yo\u201d, respond\u00ed con una sonrisa burlona.<br>Me dieron permiso. Me acerqu\u00e9 a \u00e9l, sinti\u00e9ndome poderoso y orgulloso. Quer\u00eda romper la calma que siempre lo rodeaba. Quer\u00eda ver por fin miedo o verg\u00fcenza en sus ojos.<br>Lo agarr\u00e9 del cuello de la camisa.<br>\u201cSi no me respetas como Prefecto Mayor\u201d, dije lo suficientemente alto para que todos lo oyeran, \u201centonces aprender\u00e1s a las malas\u201d.<br>Y de un tir\u00f3n violento, le quit\u00e9 la camisa delante de toda la escuela.<br>La multitud grit\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Parte 2: El silencio que gritaba m\u00e1s que mil palabras<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La camisa de Edet cay\u00f3 al suelo como una bandera blanca en plena batalla.<br>Un grito ahogado cruz\u00f3 el patio de la asamblea. Algunos estudiantes se taparon la boca. Otros soltaron risas nerviosas. Los profesores intercambiaron miradas inc\u00f3modas, pero nadie intervino.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo me sent\u00eda\u2026 poderosa. Triunfante.<br>Finalmente, lo hab\u00eda doblegado frente a todos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ahora dime \u2014le dije con una sonrisa venenosa\u2014, \u00bfqui\u00e9n es el Prefecto aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Edet no me mir\u00f3 con rabia, ni con miedo.<br><strong>Me mir\u00f3 con tristeza.<\/strong><br>Y eso me destruy\u00f3 m\u00e1s que cualquier venganza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Nunca te falt\u00e9 el respeto \u2014dijo en voz baja, pero su tono cargado de dignidad se escuch\u00f3 en todo el patio\u2014. Solo no quise fingir.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi pecho se apret\u00f3. El murmullo de los estudiantes ces\u00f3. El ambiente cambi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El director, que acababa de llegar al patio, se abri\u00f3 paso entre los presentes.<br>\u2014\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando aqu\u00ed?<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que pudiera responder, un hombre en traje negro, de aspecto imponente, se acerc\u00f3 al director y le susurr\u00f3 algo al o\u00eddo. El director se congel\u00f3, sus ojos se abrieron de par en par. Luego volvi\u00f3 la mirada hacia Edet, ahora semidesnudo, y su rostro se volvi\u00f3 blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1V\u00edstete de inmediato! \u2014grit\u00f3, con voz temblorosa. Se gir\u00f3 hacia m\u00ed con una furia que nunca hab\u00eda visto en un adulto\u2014. \u00a1Amara, al despacho. Ahora mismo!<\/p>\n\n\n\n<p>Yo no entend\u00eda nada. \u00bfQu\u00e9 estaba pasando?<\/p>\n\n\n\n<p>Edet recogi\u00f3 su camisa con calma, se la puso sin prisa, y pas\u00f3 junto a m\u00ed sin decir una palabra.<br>Solo me mir\u00f3 por un segundo, con una expresi\u00f3n imposible de olvidar:&nbsp;<strong>pena<\/strong>. No desprecio. No odio. Solo una profunda decepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Una hora despu\u00e9s, me encontraba sentada en la oficina del director, con las manos temblorosas.<br>\u00c9l caminaba de un lado a otro, furioso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfTienes idea de a qui\u00e9n humillaste p\u00fablicamente? \u2014grit\u00f3 al fin.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Solo a un estudiante \u2014murmur\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>El director me lanz\u00f3 una mirada feroz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ese \u201cestudiante\u201d es el&nbsp;<strong>Pr\u00edncipe Edet Okon<\/strong>, el \u00fanico heredero del trono del Reino de Obudu. Ha estado aqu\u00ed bajo identidad protegida por orden real. \u00bfSabes lo que has hecho? \u00a1Esto podr\u00eda convertirse en un esc\u00e1ndalo nacional!<\/p>\n\n\n\n<p>Sent\u00ed que el suelo se abr\u00eda bajo mis pies. Mi boca se sec\u00f3.<br><strong>\u00bfEl pr\u00edncipe?<\/strong><br>Ese chico callado, humilde\u2026 \u00bfun pr\u00edncipe?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero\u2026 \u00bfpor qu\u00e9 vendr\u00eda aqu\u00ed sin seguridad? \u00bfPor qu\u00e9 no lo dijeron?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Era parte de su formaci\u00f3n. Su padre quer\u00eda que entendiera la vida com\u00fan. Que no se sintiera por encima de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces me di cuenta.<br>Mientras yo lo humillaba por no halagarme\u2026 \u00e9l me estaba ense\u00f1ando algo sin siquiera hablar.<br>Su dignidad no depend\u00eda de su corona.<br>La m\u00eda, en cambio, se hab\u00eda perdido por orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf\u00c9l\u2026 se quejar\u00e1? \u00bfMe expulsar\u00e1n?<\/p>\n\n\n\n<p>El director me mir\u00f3 en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No lo s\u00e9. Pero ya ha pedido permiso para retirarse del colegio. Su estancia aqu\u00ed ha terminado.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Esa tarde, camin\u00e9 hacia la puerta trasera del colegio, donde sab\u00eda que pasar\u00eda su auto.<br>Lo vi acercarse con su maleta al hombro. Sin guardaespaldas. Solo. Tal como hab\u00eda llegado.<\/p>\n\n\n\n<p>Corr\u00ed hacia \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Edet\u2026 por favor, esc\u00fachame. Yo no sab\u00eda\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No necesitas decir nada, Amara \u2014respondi\u00f3 con amabilidad, pero sin calidez.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfMe odias?<\/p>\n\n\n\n<p>Se detuvo. Me mir\u00f3 con esos ojos que una vez me hicieron temblar, y que ahora solo me hac\u00edan sentir peque\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No. Solo me duele que alguien tan fuerte como t\u00fa\u2026 eligiera ser cruel.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sin m\u00e1s, se subi\u00f3 al auto. El veh\u00edculo arranc\u00f3, dejando una nube de polvo\u2026 y una lecci\u00f3n que nunca olvidar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>A\u00f1os despu\u00e9s\u2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Fui a la Universidad. Estudi\u00e9 Derecho. Me especialic\u00e9 en Derechos Humanos.<br>No porque quisiera redimirme ante \u00e9l, sino porque aprend\u00ed el valor de la dignidad.<br>Y porque nunca m\u00e1s quise usar el poder para aplastar a otro.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, lo vi en la televisi\u00f3n.<br>Ya no era \u201cel chico tranquilo del patio escolar\u201d.<br>Era&nbsp;<strong>Su Alteza Real, Edet Okon II<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y mientras lo ve\u00eda saludar a la multitud con esa misma serenidad, record\u00e9 aquel d\u00eda en el colegio.<br><strong>El d\u00eda en que desnud\u00e9 al pr\u00edncipe\u2026 y qued\u00e9 yo completamente expuesta.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQuieres que escriba un ep\u00edlogo rom\u00e1ntico donde se reencuentran a\u00f1os despu\u00e9s?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ep\u00edlogo \u2013 A\u00f1os Despu\u00e9s, Un Encuentro Inesperado<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cinco a\u00f1os hab\u00edan pasado desde aquel d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo ya no era la Prefecta arrogante de voz fuerte y mirada orgullosa. Hab\u00eda aprendido a escuchar. Hab\u00eda aprendido a no usar el poder para aplastar, sino para levantar. Me gradu\u00e9 con honores en Derecho, trabaj\u00e9 con comunidades vulnerables y dediqu\u00e9 mi vida a proteger la dignidad de aquellos que no pod\u00edan defenderse por s\u00ed mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a pesar de todos mis logros\u2026&nbsp;<strong>nunca lo olvid\u00e9<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca olvid\u00e9 el rostro de Edet, su calma, su firmeza, su dolor silencioso. Su mirada segu\u00eda persigui\u00e9ndome, no como un fantasma, sino como un espejo. Y cada vez que defend\u00eda a alguien ante la ley, recordaba lo que le hice.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda, recib\u00ed una invitaci\u00f3n inesperada.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cSe le extiende una cordial invitaci\u00f3n a la conferencia de l\u00edderes juveniles en el Palacio Real de Obudu. Estimada Licenciada Amara Okoye, su trabajo en el \u00e1rea de justicia social ha sido ampliamente reconocido\u2026\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Mi coraz\u00f3n dio un vuelco.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Obudu.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Reino de Edet.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primer impulso fue rechazar la invitaci\u00f3n. No pod\u00eda presentarme all\u00ed. \u00bfY si \u00e9l estaba? \u00bfY si recordaba todo?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero algo dentro de m\u00ed dijo que deb\u00eda ir. No por \u00e9l. Por m\u00ed. Para cerrar un ciclo que hab\u00eda quedado abierto desde que lo vi alejarse en aquel coche, en silencio.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>El palacio era majestuoso. Blanco marfil, techos altos, jardines como de cuento. Los guardias me recibieron con respeto, y una joven dama de compa\u00f1\u00eda me condujo al sal\u00f3n de recepciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Y all\u00ed estaba \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>De pie, en el centro. Con un traje tradicional azul profundo, una faja dorada y una corona sencilla pero poderosa.&nbsp;<strong>Edet.<\/strong>&nbsp;Ya no era un pr\u00edncipe. Era&nbsp;<strong>rey<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestros ojos se cruzaron. Por un segundo, el tiempo se detuvo. Yo abr\u00ed la boca, pero no encontr\u00e9 palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l se acerc\u00f3, con la misma serenidad de siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Licenciada Amara Okoye \u2014dijo, estrechando mi mano\u2014. Bienvenida a Obudu.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Su\u2026 Su Majestad \u2014murmur\u00e9, apenas audiblemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Me sonri\u00f3. Por primera vez en a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfPuedo hablar con usted en privado?<\/p>\n\n\n\n<p>Asent\u00ed, sintiendo que mis piernas temblaban.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p>Nos encontramos en una terraza lateral del palacio. El sol comenzaba a ponerse, ti\u00f1endo el cielo de naranja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No esperaba\u2026 esto \u2014le dije finalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Tampoco yo esperaba invitarte \u2014dijo con sinceridad\u2014. Pero vi lo que has hecho estos a\u00f1os. Tu trabajo. Tu voz. Tu lucha por la justicia. Y\u2026 pens\u00e9 que deb\u00edas estar aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mir\u00e9, con l\u00e1grimas contenidas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfMe odiaste alguna vez?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No. Pero durante mucho tiempo, desee que sintieras lo que era ser humillado sin motivo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y lo sent\u00ed, Edet. Lo he sentido todos los d\u00edas desde entonces. No por venganza, sino por verg\u00fcenza.<\/p>\n\n\n\n<p>Se qued\u00f3 en silencio. Luego suspir\u00f3 y se acerc\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfSabes algo curioso, Amara?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014T\u00fa fuiste la \u00fanica persona que alguna vez me hizo sentir algo verdadero fuera del palacio. Incluso cuando me heriste\u2026 me obligaste a entender la fragilidad del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y t\u00fa me ense\u00f1aste la nobleza del silencio \u2014susurr\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos miramos largo rato.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfTe quedar\u00e1s unos d\u00edas? \u2014pregunt\u00f3, suave.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Depende\u2026 \u2014dije, con una sonrisa t\u00edmida\u2014. \u00bfSer\u00e9 bienvenida?<\/p>\n\n\n\n<p>Edet extendi\u00f3 la mano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Tom\u00e9 su mano.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por primera vez desde aquella humillaci\u00f3n p\u00fablica, sent\u00ed que el c\u00edrculo se cerraba. No como una historia de castigo\u2026 sino como una historia de redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El chico que desnud\u00e9 en p\u00fablico\u2026 fue el hombre que me desnud\u00f3 el alma.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Y esta vez, fue \u00e9l quien me sostuvo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Desnud\u00f3 al Pr\u00edncipe en el patio de la Asamblea, pero cuando \u00e9l llam\u00f3 a sus guardias, ella se arrepinti\u00f3 de sus acciones.Cuando Edet regres\u00f3 a <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/?p=6474\" title=\"Desnud\u00f3 al Pr\u00edncipe en el patio de la Asamblea, pero cuando \u00e9l llam\u00f3 a sus guardias, ella se arrepinti\u00f3 de sus acciones.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":6475,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-6474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorised"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6474"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6476,"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6474\/revisions\/6476"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiempo.amazingstory.blog\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}